Si lo que tenemos que hacer, lo podemos hacer por nuestra cuenta y en nuestras fuerzas, nosotros no necesitaríamos una gran medida de fe para hacerlo. No se necesita una gran medida de fe para aquello que es posible, pero si para aquello que es imposible.
En situaciones que parecen ser imposibles de ser superadas, algunos creyentes se rinden. Y para peor, utilizan el argumento que dice: “si es la voluntad de Dios...”. En otros casos, hay creyentes que luchan hasta quedar exhaustos, y tratan de hacer cosas en sus propias fuerzas y utilizan un cliché extrabíblico que dice “Dios ayuda a aquellos que se ayudan a sí mismos”.
Tener claro el concepto de tu identidad es fundamental para tu comportamiento, hábitos y forma de pensar.
Funcionamos en la manera en que lo hacemos debido a la forma en que nos percibimos a nosotros mismos.
Si tu autopercepción es incorrecta, tu función también lo será.
Muchas veces queremos cambiar lo que hacemos sin tener primero una idea clara de lo que somos. La identificación de ti mismo influye en tu práctica. Cuando meditas y memorizas la verdad de lo que eres y el poder y autoridad de Aquel que te ama, tienes todo lo que necesitas para vivir una vida victoriosa. La mente es algo muy poderoso. Es la raíz de todos los éxitos, así como de todos los fracasos.
Existen tiempos de prueba, tiempos de escasez financiera, e incluso, tiempos de hambruna; los cuales algunas veces azotan naciones, ciudades y también familias. Quienes experimentan este tipo de situaciones se cuestionan si esto proviene de Dios o es obra del maligno. Las Escrituras pueden darnos más luces respecto del tema:
“Dios hizo que hubiera hambre en la tierra, y el trigo para el pan quedó destruido”. Sal. 105:16
Esto nos muestra que algunas veces, la hambruna o la escasez financiera provienen de Dios.
Hay gente que ha partido en busca de mejores condiciones de vida, otros han partido con dirección a otras iglesias. Muchos han encontrado un lugar de realización y bendición, y muchos otros solo han terminado más conflictuados después de estos cambios.
Uno de los propósitos primarios de Dios para tu vida es que estés en el lugar adecuado.
Estar en el lugar correcto y en el tiempo correcto es una clave importante para descubrir el propósito de Dios para tu vida.
En Gn. 1 vemos que Dios primero creó un lugar y luego recién creó al hombre. En Gn. 2 Dios plantó a Adán en el lugar apropiado, el Jardín del Edén. ¿Te dice esto algo acerca de Dios y la voluntad de Dios para tu vida?
La Biblia revela el secreto de la libertad financiera. ..( Recuento de la parte 1). Continuemos:
MANDATO No. 5 – SÉ PACIENTE
Sé paciente con tu plantación monetaria. Pasará un tiempo antes que tengas tu retribución. Tú te encontrarás con varios problemas antes de la cosecha. Permite que el tiempo de Dios haga que las cosas trabajen. ¡Sé paciente!
La Biblia revela el secreto de la libertad financiera. Pocos conocen lo que enseña la Biblia acerca del uso de las posesiones materiales, y muchos de los que conocen estos principios viven como si no creyeran en ellos.
“…Hay más bendición en dar que en recibir” Hch. 20:35 RVC
Pero, ¿Cuántos de nosotros, creyentes cristianos, actuamos como si creyésemos en esto?
El don de diversidad de lenguas, opera asociado con el fruto de mansedumbre.
Al uso del don de forma privada vamos a llamarle “lenguas devocionales” y al uso del don en público vamos a llamarles “diversas clases de lenguas”
“Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios. Pero el que profetiza habla a los hombres para edificación, exhortación y consolación. El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica; pero el que profetiza, edifica a la iglesia. 1 Co. 14:2-4
Existen 3 clases de fe:
i. La fe para aceptar al Señor Jesucristo como nuestro Señor y Salvador.
ii. Existe una clase sobrenatural de Fe para ayudarnos en las ocasiones difíciles.
iii. El fruto de la fidelidad (fe) , el cual viene de nuestro espíritu humano nacido de nuevo.
El don de discernimiento de espíritus es asistido por el fruto de la Fe (fidelidad), porque para ser un amigo verdadero es necesario ser fiel. La fidelidad es importante para Dios.
El don de la profecía opera con el fruto de la bondad.
Profecía – significa fluir, burbujear, soltar, levantar, retozar, saltar.
Bíblicamente, la profecía debe confortar (fortalecer, vigorizar), edificar y animar (consolar, alentar).
La palabra bondad deriva de las palabras griegas Kalos y Agathos, la primera significa atractivo a la vista y la segunda significa santo o moral. Cuando se examina el fruto de la bondad, lo primero que se piensa es cuán atractivo es este fruto, no cuan moral es. Por ello la profecía debe ser siempre atractiva.
“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo”. 1 Jn. 4:1
Juan nos exhorta a "probar los espíritus". Cuando la Biblia nos dice que debemos evaluar si un espíritu es "de Dios", significa que algunos espíritus son de Dios y los demás no. Juan dice que el esfuerzo para evitar ser seducido por los espíritus oscuros de los falsos profetas debe implicar probar los espíritus, lo que indica la dificultad de discernir los espíritus que pueden aparecer como "ángeles de luz".
“Y no es maravilla, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz”. 2 Co. 11:14











