Luego de Pentecostés la Iglesia empezó a crecer abundantemente debido a que hubo el derramamiento del Espíritu Santo. Y se empezó a apreciar el suceso de muchas cosas particulares.
“Entonces José, a quien los apóstoles pusieron por sobrenombre Bernabé, levita, natural de Chipre, como tenía una heredad, la vendió y trajo el precio y lo puso a los pies de los apóstoles”. Hch 4:36-37
En Hechos 5, encontramos en la Iglesia a dos miembros que se llamaban Ananías y su esposa Safira. Estas dos personas eran miembros de la iglesia, por ende, salvos, bautizados y llenos del Espíritu. Ellos mencionaron a la Asamblea que habían vendido una propiedad suya y dieron el dinero obtenido a la iglesia, cuando ellos solamente dieron una parte. El problema era que ellos dijeron que lo habían dado todo. Ellos mintieron solo para que los vieran que eran más santos que los demás
“¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo? ¿Quitaré, pues, los miembros de Cristo y los haré miembros de una ramera? De ningún modo. ¿O no sabéis que el que se une con una ramera, es un cuerpo con ella? Porque dice: Los dos serán una sola carne. Pero el que se une al Señor, un espíritu es con él. Huid de la fornicación. Cualquier otro pecado que el hombre cometa, está fuera del cuerpo; más el que fornica, contra su propio cuerpo peca. ¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?” 1 Co. 6:15-19
Pablo es explícito al referirse al tema de la inmoralidad sexual y nos recuerda que nosotros nunca debemos profanar nuestros cuerpos, es decir nuestros templos, con perversidad como la fornicación.
El versículo 19 NO dice que tal contacto perverso no sea posible para alguien que está habitado por el Espíritu Santo, sólo nos dice que nunca debería suceder. En los versículos del 15 al 18 de 1 Co. 6, Pablo nos habla de la forma en que tratamos nuestros cuerpos a través de la idolatría y la perversidad de la cultura. En ninguno de estos pasajes la Palabra de Dios dice que un cristiano NO pueda estar bajo la influencia de un espíritu demoníaco, a pesar de ser templo del Espíritu.
El capítulo 12 de 1ª Corintios presenta los dones espirituales dados por Dios al Cuerpo de Cristo para el perfeccionamiento de los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. Uno de ellos es el discernimiento de espíritus, ya sean angelicales o demoníacos, y el uso apropiado de este don está dirigido edificar a la iglesia.
La palabra liberación se usa para referirse a todo tipo de libertad espiritual, el discernimiento de espíritus generalmente está relacionado con la expulsión de demonios una vez discernidos. A esto le llamamos Ministerio de Liberación. Vamos a la cita que originó nuestro mensaje:
Jesús nos hizo una advertencia en cuanto al trigo y la cizaña que es aplicable a todas las áreas en el contexto de la vida cristiana.
“Entonces, los siervos fueron a preguntarle al dueño del terreno: Señor, ¿acaso no sembraste buena semilla en tu campo? ¿De dónde salió la cizaña? El dueño les dijo: Esto lo ha hecho un enemigo. Los siervos le preguntaron: ¿Quieres que vayamos y la arranquemos? Y él les respondió: No, porque al arrancar la cizaña podrían también arrancar el trigo. Dejen que crezcan lo uno y lo otro hasta la cosecha. Cuando llegue el momento de cosechar, yo les diré a los segadores que recojan primero la cizaña y la aten en manojos, para quemarla, y que después guarden el trigo en mi granero”. Mt. 13:27-30 RVC
“y dijo: De cierto les digo, que si ustedes no cambian y se vuelven como niños, no entrarán en el reino de los cielos. Así que, cualquiera que se humilla como este niño ése es el mayor en el reino de los cielos. Y cualquiera que reciba en mi nombre a un niño como este, a mí me recibe”. Mt. 18:3-5 RVC
Ser como un niño se refiere a la necesidad de tener una actitud de humildad, sencillez y confianza en Dios. Jesús lo expuso así, que para entrar en el reino de los cielos, es necesario cambiar la forma de pensar y ser más como son ellos.
Tarde o temprano, cada nación cosechará lo que su gente ha sembrado durante muchos años. Hoy millones de personas se han convencido de que el sexo y el llamado amor libre son aceptables. El matrimonio es considerado como una institución moribunda. El divorcio ya no es visto como algo malo. La fornicación ya no es pecado. Muchos consideran la homosexualidad como un estilo de vida alternativo. Ahora hay quienes desean debatir cuántos géneros existen realmente más allá del masculino y el femenino. Pablo en su carta a los Romanos, en Ro. 1:18-32, construye su argumento acerca del tribunal de justicia y moralidad de Dios.
El apóstol Pablo, bajo la unción del Espíritu Santo, emitió tres acusaciones contra este mundo: tres acusaciones que Dios cumplió en el tribunal de su justicia. Esto es lo que dice la Palabra de Dios.
“6 El cual pagará a cada uno conforme a sus obras: 7 vida eterna a los que, perseverando en bien hacer, buscan gloria y honra e inmortalidad, 8 pero ira y enojo a los que son contenciosos y no obedecen a la verdad, sino que obedecen a la injusticia; 9 tribulación y angustia sobre todo ser humano que hace lo malo, el judío primeramente y también el griego 10 pero gloria y honra y paz a todo el que hace lo bueno, al judío primeramente y también al griego; 11 porque no hay acepción de personas para con Dios. 12 Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; 13 porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados. 14 Porque cuando los gentiles que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, 15 mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos, 16 en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio”. Ro. 2:6-16.
Hay tres principios de juicio por los cuales cada individuo será juzgado.
“¿O menosprecias las riquezas de su benignidad, paciencia y longanimidad, ignorando que su benignidad te guía al arrepentimiento? Pero por tu dureza y por tu corazón no arrepentido, atesoras para ti mismo ira para el día de la ira y de la revelación del justo juicio de Dios”. Ro. 2:4-5.
Se refiere a algo creado para el bien. De comportamiento ejemplar, que proclama gracia, ternura y compasión demostrando amabilidad, integridad y gentileza.
En los primeros tres capítulos de la carta a los Romanos, Pablo expone la verdad de que todas las personas, en todas partes, son pecadoras y necesitan desesperadamente un Salvador.
En el capítulo 1 de Romanos, Pablo presenta al ser humano pagano ante Dios y muestra que necesita a Cristo como su Salvador. Luego, en Romanos 2, presenta a la persona buena y moral y muestra que la persona moral necesita un Salvador. Presenta al miembro de la iglesia, a la persona religiosa, y muestra que esta también necesita un Salvador. Luego, en Romanos 3, reúne a toda la humanidad y muestra que todos los hombres, en todas partes, son pecadores y necesitan desesperadamente un Salvador.











