El hambre es uno de los instintos humanos más básicos. También se usa el término para expresar un anhelo profundo o la necesidad de algo más allá del mero sustento.
“Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán satisfechos”. Mt. 5:6 RVC
Esta hambre y sed no son literales, la referencia es a un profundo anhelo, no a una sed literal.
Las Escrituras establecen una analogía entre Adán y Cristo. Pablo, se refirió a Adán como el primer hombre, quien …era figura del que había de venir. Ro. 5:14. En su primera carta a los Corintios, el apóstol también contrasta al primer Adán con el “último Adán”.
“Así también está escrito: Fue hecho El primer hombre, Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante. Mas lo espiritual no es primero, sino lo animal; luego lo espiritual. El primer hombre es de la tierra, terrenal; el segundo hombre, que es el Señor, es del cielo. Cual el terrenal, tales también los terrenales; y cual el celestial, tales también los celestiales. Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial”. 1 Co. 15:45-49
El ayuno debe explicarse a la luz de las Escrituras, y también fomentarse entre los seguidores de Jesús.
¿Es correcto que hablemos del hecho de que ayunamos?
Hay quienes adoptan posturas extremistas al hablar del ayuno, mientras que otros, como los fariseos, cometen el error de "promocionarse con bombos y platillos". Sin embargo, un error no justifica otro. Evitar la autopromoción no implica necesariamente un silencio absoluto sobre la práctica del ayuno.





