FORGOT YOUR DETAILS?

Un ayuno puede durar cualquier periodo de tiempo que uno sienta la necesidad de seguir. No existen reglas estrictas, cada persona tiene la libertad de elegir el tipo y la duración del ayuno. Estas diferentes formas, tipos y duraciones de ayuno, acompañadas de oración, se gestionan de acuerdo con la convicción personal o la guía del Espíritu Santo. Veamos ejemplos, como fuentes de inspiración.

Formas de ayunar

Ayuno regular

Además del Día de la Expiación, un ayuno regular ordenado por Dios, también existían ayunos regulares autoimpuestos. Por ejemplo, los fariseos practicaban el ayuno dos veces por semana por decisión propia. 

“Puesto de pie, el fariseo oraba consigo mismo de esta manera: Dios mío, te doy gracias porque no soy como los demás… ayuno dos veces a la semana…” Lc. 18:11-12 RVC

Los discípulos de Juan el Bautista también ayunaban con frecuencia:    

“Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan y de los fariseos ayunan muchas veces, y hacen oraciones, mientras que los tuyos comen y beben?” Lc. 5:33 RVC. 

Los ayunos regulares, observados de forma sistemática y periódica, podían iniciarse por mandato divino o por compromiso personal.

Ayuno ocasional

La Biblia también destaca los ayunos ocasionales motivados por los anhelos del corazón o circunstancias apremiantes. Un ejemplo es el llamado de Josafat a ayunar cuando se enfrentaba a un enemigo conocido (2 Cr. 20:1-4). Esta forma de ayuno solía ser espontánea, surgida de situaciones inesperadas o de la guía específica del Espíritu Santo.

Ayuno personal y público

Los ayunos pueden también clasificarse en personales y públicos. Jesús habló de “ayunar en secreto”, lo que indica la existencia de un aspecto personal en la práctica del ayuno. 

“para no mostrar a los demás que estás ayunando, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público”. Mt. 6:18 RVC

El Nuevo Testamento también menciona ayunos públicos practicados por la iglesia. Por ejemplo, los profetas y maestros de Antioquía ayunaban juntos (Hechos 13:2-3).

Muchas personas preguntan si debemos ayunar solo cuando Dios nos lo indica o si podemos ayunar simplemente porque lo deseamos. La respuesta es que ambos enfoques son válidos.

El ayuno podemos adoptarlo como una disciplina regular, a la vez que cultivamos una vida sensible a la guía del Espíritu Santo.

Tipos de Ayuno

La Biblia presenta tres tipos básicos de ayuno. Algunos estudiosos señalan que existe un cuarto tipo: el ayuno sobrenatural. Así que la lista sería: 

  1. El ayuno total.  
  2. El ayuno normal  
  3. El ayuno parcial 
  4. El ayuno sobrenatural.

Ayuno total

El ayuno total, o ayuno absoluto, implica la abstinencia no solo de alimentos sino también de agua, es una de las formas más austeras de ayuno. Lo que lo hace difícil es sobre todo, la falta de agua. La ingesta de agua durante el ayuno facilita el proceso de desintoxicación, mientras que su ausencia intensifica el malestar fisiológico más allá de la simple sed.

Ejemplo de ayuno total: el declarado por Ester. 

“Ve y reúne a todos los judíos que se hallan en Susa, y ayunen por mí noche y día; no coman ni beban nada durante tres días, que mis criadas y yo ayunaremos también. Después de eso me presentaré ante el rey, aun cuando eso vaya contra la ley. Y si tengo que morir, ¡pues moriré!” Ester 4:16 RVC.

En el Nuevo Testamento, Pablo también practicó el ayuno total durante su conversión: y allí estuvo tres días sin poder ver, y tampoco comió ni bebió nada.  Hch. 9:9 RVC Los relatos bíblicos rara vez describen ayunos totales que duren más de tres días. La deshidratación prolongada puede causar graves daños físicos.

Ayuno normal

“Allí estuvo cuarenta días, y el diablo lo estuvo poniendo a prueba. Como durante esos no comió nada, pasado ese tiempo tuvo hambre”.  Lc. 4:2 RVC. 

Al describir el ayuno de Jesús, nótese la expresión “no comió nada” y “tuvo hambre”. A diferencia de otros relatos bíblicos de ayuno absoluto, no se menciona que Cristo “no bebiera” ni que “tuviera sed”. Cuando también se abstuvo de beber agua, la Escritura lo menciona explícitamente. Sin embargo, cuando no se menciona la abstención de agua, se da a entender que sí la consumió. Un ayuno normal implica abstenerse de todo alimento, permitiendo la ingesta de agua, lo que lo distingue de un ayuno total.

Ayuno parcial

El ayuno parcial consiste en abstenerse de ciertos tipos de alimentos. Permite el consumo de líquidos además del agua, junto con ciertos alimentos que la persona decide mantener en su dieta. El ejemplo más claro de este ayuno se encuentra en la práctica de Daniel. Él describe su experiencia: 

“Yo, Daniel, estuve entristecido en aquellos días durante tres semanas. No comí ningún manjar delicado, ni carne, ni tomé vino, ni me apliqué ningún perfume, hasta que se cumplieron las tres semanas”. Dn. 10:2-3 RVC

El ayuno, incluyendo los ayunos parciales, se realiza con fines espirituales.  Si deseamos cultivar una cultura de ayuno como la de Daniel, debemos practicar el ayuno con regularidad.

El ayuno parcial ofrece la mayor flexibilidad. Por ejemplo, una persona puede ayunar intermitentemente durante varios días, omitiendo ciertas comidas, mientras que otra puede mantener su horario habitual de comidas, pero absteniéndose de alimentos específicos. Algunos pueden optar por consumir solo jugos de frutas o caldos de verduras durante un período prolongado. Cada persona determina su propio método de ayuno o sigue la guía personal del Espíritu Santo.

Ayuno sobrenatural

“Y Moisés estuvo allí, con el Señor, cuarenta días y cuarenta noches. No comió pan, ni bebió agua, pero sí escribió en las tablas de piedra las palabras del pacto, es decir, los diez mandamientos”. Ex. 34:28 RVC 

Moisés, se abstuvo de beber agua durante 40 días. En condiciones naturales, el cuerpo humano no puede sobrevivir mucho tiempo sin agua. Por lo general, los ayunos bíblicos sin agua no duran más de tres días, como se observa en Jonás, Ester y Pablo después de su conversión. Sin embargo, fue diferente con Moisés, quien no bebió nada durante su prolongado ayuno. Durante 40 días, estuvo inmerso en la presencia divina de Dios, lo que simboliza un evento milagroso y sobrenatural.

¿Cuánto debe durar un ayuno?

Cada persona es libre de determinar el momento, el método y la duración de su ayuno. Las Escrituras ofrecen ejemplos de ayunos de diversa duración.

En lo que respecta al ayuno, es importante ser prudente al hacer votos, especialmente en cuanto a su duración. Si alguien comienza a sentirse mal, lo mejor es interrumpir el ayuno, no como un acto de rendición, sino por una verdadera incapacidad para continuar. Esto, por supuesto, es completamente diferente a romper un ayuno simplemente por deseo.

Pr. Rafael Vargas

TOP