Crisis económica, política, moral… Robos, Atracos, Asaltos, Paros, Bloqueo de caminos, Carencia de combustibles, Falta de divisas, Asesinatos, Feminicidios… Estas y otras de tenor similar son noticias del día a día en nuestro País.
Dios podría arreglar todo en un segundo, pero si lo hiciera, ¿qué es lo que podría suceder? Si Dios dispusiera arreglar todo, el tiempo, como lo conocemos se detendría, y comenzaría la eternidad. Su respuesta sería dolorosa. Su paciencia, que está en actividad ahora mismo, es para que podamos sumar a tantos como podamos a la familia de la fe. Su paciencia va más allá de nuestro entendimiento. Por lo general, culpamos a Dios por todo lo malo que existe en el mundo porque, si Él es Dios, puede solucionar cualquier problema fácilmente, porque Dios es grande y todopoderoso. Deshacerse del mundo de las tinieblas y las consecuencias que esta decisión acarrearía, requeriría una acción extrema: deshacerse de todos los pecadores. Y aunque hayamos nacido de nuevo, me atrevo a preguntar ¿Cuántos de nosotros quedaríamos?
Maestro, Ya es muy tarde, y en este lugar no hay nada para comer. Despide a esta gente, para que vayan a los campos y aldeas cercanas, y compren algo de comer. Jesús les respondió: Denles ustedes de comer. Hay una necesidad, pongan en acción su fe y resuelvan la necesidad. En esta situación esa es la voluntad del Señor.
Jesús nos dejó un modelo a seguir. Él ilustró cuál es la voluntad de Dios cuando enfrentamos problemas. También nos dio su autoridad para cumplir con éxito nuestra comisión, que incluye enseñarles a los futuros seguidores de Cristo las cosas que Él mismo nos mostró y enseñó. Él dio esa instrucción para asegurarse de que todos los seguidores estuvieran revestidos con poder: el Espíritu Santo. Luego, Jesús volvió al Padre y dijo que veríamos cosas mayores que las que Él hizo.
Cuando Jesús nos enseñó cómo orar Él dijo “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo”. Mt. 6:10 RVC. Por lo que debemos ser diligentes en comprender cuál es la voluntad de Dios sobre las cosas de la vida.
Acerca de la voluntad de Dios existen dos enfoques diferentes. El primero hace alusión a cosas que nosotros no podemos cambiar. Por ej.: Es la voluntad de Dios que Cristo venga por segunda vez. Las personas pueden opinar al respecto como quieran. La verdad es que no tenemos parte en esa decisión. Es Dios, el Padre, quien determina cuándo y cómo sucederá ese evento. En otras palabras, el cumplimiento de Su voluntad está estrictamente en sus manos.
“Así ha dicho el Señor: No debe el sabio vanagloriarse por ser sabio, ni jactarse el valiente por ser valiente, ni presumir el rico por ser rico. Quien se quiera vanagloriar, que se vanaglorie de entenderme y conocerme. Porque yo soy el Señor, que hago misericordia, imparto justicia y hago valer el derecho en la tierra, porque estas cosas me complacen. Palabra del Señor”. Jer. 9:23-24 RVC
La intención de Dios es que nosotros lleguemos a conocerlo a través de una relación personal. Existe una gran diferencia entre conocer a alguien ocasionalmente y el compartir tu vida con esa persona, si es que realmente quieres llegar a conocerla.






