La seguridad de cualquier edificio se basa en el principio de que el edificio tiene que permanecer fiel al fundamento, ya que el fundamento establece los parámetros de lo que se va a construir.
Por lo tanto, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino conciudadanos del pueblo elegido y miembros de la familia de Dios, edificados sobre el fundamento de los apóstoles y los profetas, siendo Cristo Jesús mismo la piedra angular. Ef. 2:19-20 NVI.



