FORGOT YOUR DETAILS?

“¿Qué puede hacer el hombre honrado cuando los fundamentos de la ley y el orden son destruidos?” Sal. 11:3 NTV 

 

Hay que hacer algo drástico. Algo que funcione, pero ¿Qué es? Para que sepamos qué tenemos que hacer, debemos entender que hora es.

 

La Biblia describe las diversas habilidades de lucha de las tribus de Israel. Hay un arma que llama la atención, y la posee la tribu de Isacar. 1 Cr. 12:32 “De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos”. Esa es un arma que falta en nuestro arsenal. Ese es el don que es necesario en estos tiempos de oscuridad.

 

Entendemos que nuestro Creador nos dio ciertos derechos que son inalienables:  el derecho a la Vida, la Libertad y la búsqueda de la Felicidad. Derechos que hoy en día van siendo socavados con ideas y acciones.

 

Entonces, ¿qué hora es? Es hora de luchar. A veces pensamos que todo lo que necesitamos son palabras de aliento, o consuelo, pero no creo que ese tipo de palabras sean correctas para este tiempo. Porque las palabras tranquilizadoras no romperán el dominio sobre: tus finanzas, emociones, seres queridos, iglesia y Nación. Creo que es hora de luchar. Y hay que luchar, porque hay una fiera en la puerta de casa,  ¡Necesitamos palabras de lucha¡!Palabras con autoridad!

 

En la historia de la humanidad las palabras de un general dotado de autoridad son asombrosas. Cuando se enfrenta en el campo de batalla a una derrota eminente, encuentra las palabras adecuadas que encenderán a sus tropas hacia una victoria imposible. Este es un tiempo para tales palabras.

 

Estamos prácticamente en las mismas condiciones que los judíos cuando intentaban reconstruir los muros de Jerusalén, luego del exilio, a su retorno de Babilonia.  Ellos se olvidaron de su Dios, hicieron pactos con el paganismo. Tenían miedo de oponerse a las tribus circundantes que no querían un Israel restaurado. 

Nehemías es el general que necesitamos hoy, y sus palabras son las que necesitamos en este tiempo.

 

“Después miré, y me levanté y dije a los nobles y a los oficiales, y al resto del pueblo: No temáis delante de ellos; acordaos del Señor, grande y temible, y pelead por vuestros hermanos, por vuestros hijos y por vuestras hijas, por vuestras mujeres y por vuestras casas”. Neh. 4:14

 

Lucha contra el impulso de revolcarte en la autocompasión, contra el desaliento y sacúdete para la guerra. No hay tiempo que perder. Lucha contra todas las imágenes de terror que te ponen en una situación de bancarrota, enfermedad o indigencia. Lucha por el poder de romper hábitos y relaciones destructivas. Lucha por tener la valentía para declarar tu compromiso de ver un avivamiento en tu Nación. 

 

Y esta es la manera como debes luchar (6 acciones):

 

  1. Busca y encuentra tu lugar secreto.

Define un lugar donde orar. Ve allí a diario. Allí, el Señor te dirá que hacer y te equipará para hacerlo. Te encontrarás con Dios y ÉL irá contigo a las batallas de tu vida. 

  1. Energiza tus acciones.

Al salir de orar de tu lugar secreto, saldrás como poderoso guerrero, listo para la acción. En 2 R. 13, el profeta Eliseo le dio al rey Joás una oportunidad de aniquilar a su enemigo. El rey no tenía fuego espiritual en su interior para acabar con el enemigo y solo golpeó el suelo delicadamente 3 veces.

El vs. 19 dice: “Entonces el varón de Dios, enojado contra él, le dijo: Al dar cinco o seis golpes, hubieras derrotado a Siria hasta no quedar ninguno; pero ahora sólo tres veces derrotarás a Siria”. Por eso, vive cada día intensamente, porque puede ser el día donde puedes tener y tomar tu oportunidad. Y cuando se dé, debes hacerlo con todas tus fuerzas.  

  1. Ve más allá. 

Muchas veces, no queremos hacer algo hasta que sea imposible de hacer. En la batalla a la que te enfrentas, el problema podría ser que eres demasiado conservador con tu visión. Y es posible que esa sea la razón por la que te estas perdiendo oír la voz de Dios, simplemente porque sus planes para ti son mucho más grandes de los que tú tienes para ti mismo. El mundo necesita de hombres visionarios que ven más allá, que estén llenos de fe y de visión.

  1. Aviva tu fe y tu visión. 

El Espíritu Santo puede reavivar a personas que eligen sacudirse del pesimismo y de la charla negativa. Y que busquen construir grandes cosas para la gloria de Dios. 

  1. Sana tu tierra. 

No descuides tu ministerio sobrenatural. Tu verdadera ocupación es destruir las obras del diablo, ese es tu ministerio, no lo olvides. 2 Ti. 1:6 “Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos”. Si tenemos presente la verdad de que la crisis de nuestra Nación es verdaderamente sobrenatural, entonces podemos deducir que la cura también es sobrenatural.

  1. Toma tu lugar.

Si te sigues sintiendo como ciudadano de segunda clase, no va a haber ningún avance. Porque en lo profundo de tu mente tendrás el pensamiento de que no mereces las bendiciones de Dios. Eres un hijo de Dios y eso significa que cuando fallas, te vuelves a levantar. También significa que no importan las tormentas que vengan, estás arraigado en Dios y hay un lugar especial reservado para ti.

 

Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Tiene que ser una creencia central que esté incrustada en nuestros corazones. Debemos ser creyentes que conocen a Dios y que son conocidos por Dios. Cristianos que no retrocedan ante la adversidad.

Pr. Rafael Vargas

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