Existen 3 clases de fe:
i. La fe para aceptar al Señor Jesucristo como nuestro Señor y Salvador.
ii. Existe una clase sobrenatural de Fe para ayudarnos en las ocasiones difíciles.
iii. El fruto de la fidelidad (fe) , el cual viene de nuestro espíritu humano nacido de nuevo.
El don de discernimiento de espíritus es asistido por el fruto de la Fe (fidelidad), porque para ser un amigo verdadero es necesario ser fiel. La fidelidad es importante para Dios.
El don de la profecía opera con el fruto de la bondad.
Profecía – significa fluir, burbujear, soltar, levantar, retozar, saltar.
Bíblicamente, la profecía debe confortar (fortalecer, vigorizar), edificar y animar (consolar, alentar).
La palabra bondad deriva de las palabras griegas Kalos y Agathos, la primera significa atractivo a la vista y la segunda significa santo o moral. Cuando se examina el fruto de la bondad, lo primero que se piensa es cuán atractivo es este fruto, no cuan moral es. Por ello la profecía debe ser siempre atractiva.



