Una persona con fortalezas no necesita más liberación de demonios; necesita más disciplina. Su capacidad para resistir las conductas pecaminosas que han fortalecido esa fortaleza es fundamental, así como la lectura de la Biblia y la oración diaria, a más ayunar continuamente, no dejando de lado el revestirse diariamente de toda la armadura de Dios. Al rechazar las tentaciones de la carne mediante la autoridad del nombre de Jesús, puede enfrentar y debilitar las fortalezas en su vida.
“Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada”. Mt. 12:43-44.
Note las palabras mi casa. Este es el meollo del asunto de las fortalezas. Los demonios se fortifican en la vida de una persona construyendo una casa. La Biblia llama fortaleza a ese lugar fortificado.
El ministerio de liberación abarca tres aspectos distintos de la guerra espiritual:
1. Expulsar demonios,
2. Derribar fortalezas y
3. Romper maldiciones.
Las maldiciones generacionales, los demonios y las fortalezas espirituales son tres cosas muy diferentes, y debemos abordarlas como tres facetas distintas del arsenal del enemigo contra nosotros. En pocas palabras, los demonios se expulsan mediante la liberación, las fortalezas espirituales se derriban mediante la disciplina y las maldiciones se rompen por decreto.
La historia comienza con una esposa que, tras ser agobiada por un demonio, de pronto volvió a sentirse normal. Aquello que la atormentaba desapareció sin explicación, dejándola aliviada. Al día siguiente, se levantó con una vitalidad renovada y pensó: "¡Guau! ¡Tengo ganas de salir a correr! Me alegra ver a mis hijos contentos ". Es como si volviera a la normalidad sin esfuerzo, acaba de volver a ser la persona que siempre fue. Cree que los días oscuros quedaron atrás, pero lo que no comprende es que un demonio atormentador simplemente ha decidido abandonarla por sus propios motivos y decisión.
Entonces, un día, el demonio regresa y observa esta transformación positiva en su vida. El demonio encuentra la casa tan vacía como cuando se fue, y ahora está barrida y arreglada, pero la puerta sigue abierta para él. Ojo, con esto: Si dejan la puerta principal abierta el tiempo suficiente, algo indeseable entrará en su casa. Esto es tan cierto en el mundo espiritual como en el natural. En el natural, podría ser un mosquito o incluso una fiera. Si dejan la puerta principal abierta, tengan la seguridad de que algo entrará.



