“Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos
El don del discernimiento de espíritus – opera con el fruto de la Fe en su expresión de Fidelidad.
Existen 3 clases de fe:
- La fe para aceptar al Señor Jesucristo como nuestro Señor y Salvador.
- Existe una clase sobrenatural de Fe para ayudarnos en las ocasiones difíciles.
- El fruto de la fidelidad (fe) , el cual viene de nuestro espíritu humano nacido de nuevo.
El don de discernimiento de espíritus es asistido por el fruto de la Fe (fidelidad), porque para ser un amigo verdadero es necesario ser fiel. La fidelidad es importante para Dios.
“Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor…” 1 Co. 1:9
Reconozcamos las cuatro cosas que un creyente puede discernir:
- El Espíritu Santo. “También dio Juan testimonio, diciendo: Vi al Espíritu que descendía del cielo como paloma, y permaneció sobre él. Y yo no le conocía; pero el que me envió a bautizar con agua, aquél me dijo: Sobre quien veas descender el Espíritu y que permanece sobre él, ése es el que bautiza con el Espíritu Santo. Y yo le vi, y he dado testimonio de que éste es el Hijo de Dios”. Jn. 1:32-34
- Los espíritus buenos o ángeles. “Y cuando Herodes le iba a sacar, aquella misma noche estaba Pedro durmiendo entre dos soldados, sujeto con dos cadenas, y los guardas delante de la puerta custodiaban la cárcel. Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos. Le dijo el ángel: Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme. Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión. Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él. Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba”. Hch. 12:6-11
- Los espíritus malignos o demonios. “Aconteció que mientras íbamos a la oración, nos salió al encuentro una muchacha que tenía espíritu de adivinación, la cual daba gran ganancia a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, daba voces, diciendo: Estos hombres son siervos del Dios Altísimo, quienes os anuncian el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando a Pablo, éste se volvió y dijo al espíritu: Te mando en el nombre de Jesucristo, que salgas de ella. Y salió en aquella misma hora”. Hch. 16:16-18
- Los espíritus humanos. “Mas no le recibieron, porque su aspecto era como de ir a Jerusalén. Viendo esto sus discípulos Jacobo y Juan, dijeron: Señor, ¿quieres que mandemos que descienda fuego del cielo, como hizo Elías, y los consuma? Entonces volviéndose él, los reprendió, diciendo: Vosotros no sabéis de qué espíritu sois; porque el Hijo del Hombre no ha venido para perder las almas de los hombres, sino para salvarlas. Y se fueron a otra aldea”. Lc. 9:53-56
“pero el alimento sólido es para los que han alcanzado madurez, para los que por el uso tienen los sentidos ejercitados en el discernimiento del bien y del mal”. He. 5:14
En la vida del creyente, los sentidos deben ser ejercitados, entrenados. El poder discernir el bien del mal no solo le ayuda a Ud. personalmente, sino que lo capacita para ministrar a otros. Así como le protege de las doctrinas falsas.
Habiendo consolidado y madurado el uso de este don, el mismo también puede ser usado para:
- i) Ayudar a liberar personas afligidas u oprimidas por espíritus malignos. Hch. 16:16-18
- ii) Reconocer un siervo de Satanás. Hch. 13:9-11
iii) Conocer por anticipado una maquinación del enemigo y para reprender o atar la obra del maligno. Mt. 18:18-20
- iv) Descubrir error. 2 P. 2:1
- v) Desenmascarar siervos de Satanás que obran milagros pero que no exaltan a Jesús. 1 Co. 12:3
Este don se manifiesta muchas veces por medio de visiones y sueños.
“Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso”. Ap. 16:13,14
“Y pensando él en esto, he aquí un ángel del Señor le apareció en sueños y le dijo: José, hijo de David, no temas recibir a María tu mujer, porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es. Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Mt. 1:20,21
Se necesita práctica para tener los sentidos entrenados a distinguir entre el bien y el mal. Y durante este entrenamiento la fidelidad (fe) es indispensable.
Para ser amigo es necesario ser fiel. La fidelidad es importante para Dios. La fidelidad a la Palabra de Dios en todo tiempo es demandada por Dios. La fidelidad es característica de nuestro Padre Celestial. Jesús nuestro Sumo Sacerdote es siempre fiel. Los administradores deben ser hallados fieles. Los fieles serán prosperados.
El fruto de la fe es fidelidad.
Pr. Rafael Vargas