Recapitulando algunos conceptos que compartidos con anterioridad:
La generosidad es una parte crucial de nuestra vida de mayordomía.
El punto de inicio de nuestras vidas financieras está íntimamente ligado con el concepto del diezmo, ya que es la demostración tangible de nuestra entrega al Señorío de Dios en nuestras vidas.
La generosidad es una forma de vida.
Ten cuidado con la pasión por las riquezas porque empieza a robar tu alma de su deseo por las cosas celestiales.
El avivamiento espiritual marca un tiempo de prosperidad financiera y esta es una recompensa por buscar primeramente el Reino de Dios.
Haz lo que tengas que hacer para permitir a Dios traer el incremento que Él ha preparado para ti. Ya que es con el propósito de revelar Su gloria sobre Sus hijos.
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Existe un principio que tiene mayor efecto sobre el tema de avivamiento. Este es que: “Es primero lo natural, luego lo espiritual”. Nuestra mayordomía de las cosas naturales nos prepara para la mayordomía de lo espiritual.
La mayordomía en la Iglesia es la responsabilidad de administrar las asignaciones que uno recibe en un llamamiento, o cuidar de todo con lo que Dios nos ha bendecido, como la familia, el prójimo, y aun las bendiciones temporales.
"Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella, El mundo y los que en él habitan”. Sal. 24:1 NBLA
En Mateo 25:14-30, Jesús nos enseña sobre la responsabilidad que tienen los mayordomos al recibir talentos. Asimismo, en Lucas 16:10-13, se subraya la importancia de la fidelidad en las mayordomías terrenales, ya que quien es fiel en lo poco, también lo será en lo mucho. Finalmente, en Lucas 19:11-27, se destaca la necesidad de ser buenos administradores de los recursos que Dios nos ha dado.
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