El capítulo 12 de 1ª Corintios presenta los dones espirituales dados por Dios al Cuerpo de Cristo para el perfeccionamiento de los santos, para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. Uno de ellos es el discernimiento de espíritus, ya sean angelicales o demoníacos, y el uso apropiado de este don está dirigido edificar a la iglesia.
La palabra liberación se usa para referirse a todo tipo de libertad espiritual, el discernimiento de espíritus generalmente está relacionado con la expulsión de demonios una vez discernidos. A esto le llamamos Ministerio de Liberación. Vamos a la cita que originó nuestro mensaje:



