Nunca olvides que la revelación te lleva a la transformación.
Jesús nos revelo que le complace al Padre darnos el Reino. Lc. 12:32 “No temáis, manada pequeña, porque a vuestro Padre le ha placido daros el reino.” Este versículo me hace conocer la voluntad de Dios para mi vida, familia e Iglesia. Su plan es darnos el Reino.
Sin la presencia diaria de Dios y nuestra rendición a su voluntad, podemos fácilmente volver a caer en una vida superficial. Son tantas las personas cuyas vidas una vez fueron usadas con grandeza por Dios, pero de alguna manera terminaron en ruinas debido al orgullo, la presunción, el egoísmo, la codicia o la lujuria.
1 Jn. 2:16 “Porque todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo.”
Alguna vez te has preguntado ¿cual es la voluntad de Dios para tu vida?. Si pudieras conocer su voluntad, ¿harías tu mejor esfuerzo para cumplirla sin importar el costo que ello demande? ¿Dejarías de lado tu voluntad y anhelos, para hacer la voluntad de Dios? Y ¿qué si Dios te ha mostrado su voluntad para tu familia, ciudad y País; te unirías a su plan completamente o solo parcialmente?
Si nunca te hiciste este tipo de preguntas, es posible que nunca te hubiera interesado conocer cual es la voluntad de Dios para tu vida, por ello nunca buscaste conocer esa voluntad. Y eso seria realmente algo muy triste. Porque cada Hijo de Dios es redimido con un propósito...
Lc. 10:9 “y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios.” La intención de nuestro Salvador es transferir el Reino de los Cielos a la Tierra a través de los creyentes. Jesús les enseñó a sus discípulos una sola oración. En ella, EL reafirmo su intención: Mt. 6:10 “Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra.”
El cristianismo no ha sido diseñado para que permanezca dentro de cuatro paredes donde se alabe y adore a Dios. Ha sido creado para traer el cielo a la tierra y llevar a las personas de la tierra al cielo....
Uno de los principios más profundos y frecuentemente el más malentendido de la Biblia es la justicia. El sistema de justicia en el cielo no tiene relación alguna con el que se aplica en la tierra. Como una cuestión de hecho, la justicia a lo largo y ancho del mundo es uno de los objetivos del abuso demoniaco. Si el enemigo puede destruir el sistema de justicia de una Nación, él puede aplastar y triturar la esperanza y la Fe en el corazón de los seres humanos y perpetrar todo tipo de maldad...
Dt. 28:8 “Jehová te enviará su bendición sobre tus graneros, y sobre todo aquello en que pusieres tu mano; y te bendecirá en la tierra que Jehová tu Dios te da.” En los almacenes de Dios allí en los cielos, existe toda provisión que alguna vez va a ser necesitada en esta era, para que Jesús reciba la plenitud de su herencia acá en la tierra.
La revelación respecto de esta abundante provisión ya de antemano pre-planeada es algo demasiado grande para ser comprendido...
Is. 66:7-8 “Antes que estuviese de parto, dio a luz; antes que le viniesen dolores, dio a luz hijo. ¿Quién oyó cosa semejante? ¿Quién vio tal cosa? ¿Concebirá la tierra en un día? ¿Nacerá una nación de una vez? Pues en cuanto Sion estuvo de parto, dio a luz sus hijos.”
Dios va a hacer que SU gobierno nazca a lo largo de la tierra en un periodo de tiempo sorprendentemente corto. Esta aparición repentina servirá como demostración que la naturaleza de su Reino es sobrenatural. Y cuando lo despliegue Dios, este va a confundir la sabiduría de los sabios...
Mt. 16:18-19 “….Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos.” Jesús tiene múltiples llaves en su poder. Cada una de ellas representa poder, para dar o no acceso a un lugar o situación.
Esas llaves que tiene Jesús son de todos los tipos imaginables; llaves para: tierras, edificios, casas, vehículos, tecnología, ciencia, hospitales, industrias, colegios, medios de comunicación, recursos políticos, todo aquello que puede ser poseído y necesite una llave...
Lo primero que tienes que hacer es asegurarte de estar “enchufado” a la fuente, es decir a Dios. Muchas personas se enchufan a la fuente los Domingos cuando asisten a la Iglesia
Cada uno de nosotros debería anhelar ser un creador de milagros. Habiendo entendido que eso es lo que Dios quiere para cada uno de nosotros, pregúntate: ¿Qué más puedo hacer yo para crear y para incrementar mi poder de hacer milagros?
Lo primero que tienes que hacer es asegurarte de estar “enchufado” a la fuente, es decir a Dios. Muchas personas se enchufan a la fuente los Domingos cuando asisten a la Iglesia
Cada uno de nosotros debería anhelar ser un creador de milagros. Habiendo entendido que eso es lo que Dios quiere para cada uno de nosotros, pregúntate: ¿Qué más puedo hacer yo para crear y para incrementar mi poder de hacer milagros?
Lo primero que tienes que hacer es asegurarte de estar “enchufado” a la fuente, es decir a Dios. Muchas personas se enchufan a la fuente los Domingos cuando asisten a la Iglesia